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Tu casa, su mundo

El gato lleva domesticado siglos, pero en la actualidad causa mas problemas que nunca, ¿porqué? Es un animal que no ha variado su comportamiento, aun siendo un animal domestico. No hace mucho tiempo vivían con más acceso al aire libre, donde podían hacer “vida de gato”. Hoy la mayoría vive en espacios cerrados y muchas veces reducidos, que afectan gravemente a su naturaleza.

El gato no va a cambiar sus hábitos, ha conseguido realizar un proceso de adaptación pero tiene unas necesidades mínimas que muchas veces se ven truncadas, de aquí vienen los problemas de comportamiento y por ello muchos abandonos y sacrificios injustos. Es un animal que necesita cazar, o en su defecto simular la caza como juego, necesita marcar y afilar sus uñas, su actividad sigue siendo nocturna y su relación con los humanos puede llegar a ser nula, simplemente de tolerancia mutua. Necesitamos aprender sus necesidades mínimas para adaptar el gato a nuestro hogar y darle la vida que su especie requiere. No podemos pretender que sea un animal silencioso que habita nuestro hogar y solo con estar ahí se conforma, no teniendo más necesidades. Puede vivir hasta 20 años y en ese tiempo nuestra vida va a cambiar mucho, tendremos hijos, mudaremos de casa, de trabajo, de horarios, de situación económica, incluso puede que de país, hemos de ser conscientes, responsables y consecuentes, y llevar siempre a nuestro gato con nosotros, tenerle en cuenta en todos estos cambios que nos van a suceder. Hay personas que adoptan un gato porque creen que hay que dedicarles menos tiempo que a un perro y no es así, hay que dedicarles el mismo tiempo. El perro sale a la calle para hacer sus necesidades, vida social y realizar ejercicio. El gato hace vida social en casa cuando estamos nosotros, aparte de que haya otros animales siempre con ellos, y si se pasa el día solo, cuando lleguemos cansados de trabajar el gato nos reclamará, necesita jugar, desgastar energía, un poco de compañía, ejercicio, aprendizaje. Si no tenemos tiempo no adoptemos un animal que necesita tantos cuidados, pero si ya lo tenemos y el gato ha de pasar solo más horas de lo normal,  intentaremos compensarle en las horas que nos queden para él. Nuestro gato donde mejor está es con nosotros, en su casa, y tenemos que saber darle una calidad de vida óptima en cualquier situación.

Crear un lugar seguro
Al llegar a casa por primera vez, sea de la edad que sea, debemos acomodarle en una única habitación con la puerta cerrada. Para el gato será mucho más fácil adaptarse y le resulta menos estresante que si lo dejamos desde el primer momento suelto por la casa, situación en la cual seguramente se esconda en el primer sitio que encuentre, pudiendo pasar días desaparecido. Para evitar esto, pondremos todos los  elementos imprescindibles para su bienestar en una habitación poco ruidosa y tranquila, colocando el arenero en un extremo y la comida y el agua lejos de él. Sus juguetes y lugares de descanso o rascadores  también deben estar en esa habitación. Tras unos días, el gato se habrá adaptado al lugar, si vemos que está tranquilo y con ganas de curiosear, le abrimos la puerta y dejamos que salga a explorar el resto de la casa. Este lugar de seguridad que hemos creado es muy importante, pues ante cualquier susto que tenga, siempre  sabrá dónde volver para sentirse seguro, será su punto de partida y retorno. De lo contrario, si se asusta, correrá sin rumbo hasta encontrar un lugar a veces inaccesible para nosotros donde esconderse, lo que generará más estrés en el animal. El tiempo que debe permanecer en el lugar seguro que le hemos  reparado depende de lo asustadizo que sea, hay gatos que necesitarán una semana y otros sólo uno o dos días.


Adaptación del entorno
Antes de la llegada de un gato a nuestro hogar, tenemos que conocer sus necesidades y cómo corresponde ambientar nuestra casa para su comodidad. El gato conserva sus instintos de reproducción, caza y marcaje, características que debemos tener en cuenta para proporcionar ciertos elementos que sustituyan a los naturales, para evitar que surjan problemas de comportamiento derivados de la falta de actividad o de lugares de marcaje. Una vez el gato se sienta seguro en la habitación que hemos creado para él, distribuiremos nuestra casa de la siguiente manera.

El rascador
Al menos un rascador grande con varias plataformas. Los gatos necesitan afilarse las uñas y en su estado natural utilizan sobre todo los árboles. Por esto, los rascadores que compremos serán verticales y rígidos, y cuanto más altos mejor. Los rascadores de suelo u horizontales son adicionales. En su defecto, el gato afilará sus uñas en otras superficies verticales rígidas, que suelen ser nuestros sofás.lmportante, para que los gatos usen el rascador éste debe estar en un lugar de la casa en el que haya mucha vida. Si ponemos el rascador en una habitación que no utilizamos, casi no lo usará, debe estar en el sitio donde nosotros pasemos más tiempo, que normalmente suele ser el salón de casa. Luego pueden ponerse otros rascadores verticales u horizontales más pequeños en sitios como la cocina o nuestro dormitorio. Si el rascador tiene juguetes colgando, también será un lugar de ocio.


El dormitorio
Necesita subir a distintas alturas, y le gusta dormir en sitios elevados y blandos. Si compramos un rascador con plataformas, será su lugar ideal de descanso, además de compartirlo con nuestros sofás y camas. Como elementos opcionales, podemos poner baldas en la pared a distintas alturas para que el gato pueda subirse y dormir sobre ellas.

Los juguetes
Necesita desarrollar sus habilidades de caza. Siendo un gato doméstico alimentado lo hará como parte del
juego, y tenemos que permitírselo para no generar problemas de ansiedad. Jamás debemos jugar empleando nuestras manos o pies como juguetes. Siempre dispondrá de juguetes y no necesariamente comprados: pelotas de papel de aluminio, hojas de árboles secas, cajas de cartón con agujeros, un bol con agua y casitas flotando, etc. Si le ponemos elementos nuevos como juego lo agradecerá y pasará mucho  tiempo entretenido. En tiendas especializadas se encuentra gran variedad de juguetes como: ratones, caña de pescar (ideales para jugar nosotros con el gato), pelotas de goma, etc. Los juguetes para gato deben ser sobre todo ligeros, porque les encanta voltearlos por el aire y lIevarlos en la boca de un lado a otro, darle patadas y correr tras ellos, como lo harían con un ratón de verdad.


El cuarto de baño
Dejaremos una zona de la casa como lugar para que haga sus necesidades, donde colocaremos la bandeja de arena. Debe haber tantas bandejas de arena como gatos en la casa. El lugar donde colocar la bandeja de arena es muy importante, debe ser poco o nada transitado y lejos de ruidos (ventanas, lavadoras, etc.). El sitio ideal suele ser un baño de la casa. Hay muchos tipos de bandejas para la arena, adaptados más al propietario que al gato. Las mejores son las descubiertas y con los bordes bajos, cuanto más amplias mejor. El problema de estas bandejas es que el gato suele arrojar arena fuera, y que huele más la orina por lo que hay que limpiarlas más a menudo. Existen otro tipo que son con cubierta e incluso con puerta, que no permiten que el gato saque tanta arena, pero cuando hay problemas de micción o defecación en lugares indeseados, es de las primeras cosas que se deben cambiar. El gato se siente más cómodo si la bandeja
es accesible y no tiene que “sortear obstáculos” para entrar. Es importante retirar las heces a diario y  cambiar por completo la bandeja de arena una vez por semana.
También hay muchos tipos de arena, pensados para evitar malos olores de la orina y su mayor absorción. Los gatos suelen responder bien a la sepiolita, la arena más común, pero luego tenemos arena tipo arena de playa con granos muy finos, bolitas de plástico, arena vegetal, etc. Recomiendo probar y quedamos con la que nuestro gato prefiera. Las arenas perfumadas no son muy agradables para los gatos. También debemos evitar las arenas que generan mucho polvo.


El comedor
Otra zona de nuestra casa debe ser acomodada para que el gato tenga su comida yagua, esta zona debe estar lo más lejos posible de las bandejas de arena. Si nuestra casa es muy grande o tiene varias plantas, pondremos un bebedero por planta, o un par de bebederos para que el gato siempre los tenga cerca, y por supuesto el agua hay que cambiarla con frecuencia para que esté fresca y limpia. Sobre la comida, lo ideal es que el propio gato se administre, es por ello que recomendamos poner una tolva con pienso. Normalmente se suelen poner en la cocina.


Cuidados adicionales
Mucha atención con las ventanas. Si vivimos en un piso tendremos especial cuidado, si queremos tener las ventanas abiertas debemos antes  poner una red o malla protectora, pues nuestro gato querrá asomarse y corre el peligro de caerse. Es imprescindible que nuestro hogar sea seguro. En resumen, debemos dividir nuestra casa en 3 partes:
1.- Descanso, vida social y juego, lugar que nosotros frecuentamos también.
2.- Aseo, un lugar apartado y tranquilo, de fácil acceso para él.
3.- Alimentación, lejos de la zona de aseo.
Fuente: Revista Pelo Pico Pata


Se podría resumir que la casa es de ellos, y te permiten vivir en ella siempre que se la condiciones

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Categorías:gatos
  1. 19/09/2012 en 8:02

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