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Aprendizaje y desarrollo de los gatos

Una mente privilegiada
Como aprenden y que habilidades desarrollan

En este articulo investigaremos un tema muy interesante y poco divulgado, merecedor de un tratamiento más extenso: la inteligencia de los gatos. como aprenden, por ensayo-error o por observación, y que habilidades desarrollan de una manera sorprendente.

Seguramente, con excepción de unos pocos, y de los amantes de estos animales, la opinión de la gente en general situará a los perros en ventaja respecto de los gatos en cuanto a inteligencia. Esto es un lugar común basado en un juicio exterior; ya que, desde la perspectiva humana, los perros actúan más atisfactoriamente. Aunque no se trata de establecer competiciones entre mascotas, lo importante es descalzar la creencia general según la cual los animales estarían dotados de instintos pero no de inteligencia, que sería una prerrogativa exclusivamente humana.

Distintos a otras mascotas
De los gatos solemos decir que son “más independientes”, “egoístas” y cosas por el estilo, reservando el tema de la perspicacia para animales que se revelan más obedientes respecto a nuestra expectativa. Pese a ello hay estudios sorprendentes que demuestran cómo, una vez más, los gatos sean animales cuyos organismos rozan la perfección. Globalmente, la inteligencia se considera como la capacidad de aprender, pensar, resolver problemas, razonar y adaptarse. Esta definición se aplica también al campo animal, en nuestro caso, a estas capacidades en el gato doméstico. La inteligencia del gato sería su capacidad de desarrollar y utilizar utensilios, aprender nuevos comportamientos, aplicar a nuevas situaciones conocimientos previamente adquiridos, comunicar necesidades y deseos en el interior de grupos sociales y responder al adiestramiento. Los neurocientíficos que se ocupan de los mamíferos han tratado de simular el cerebro felino con la intención de comprender los orígenes y el modo operativo de la inteligencia gatuna pero los resultados necesitan ulterior investigación. 
El cerebro gatuno:Medianamente el tamaño del cerebro del gato es de 5 cm. por 30 gramos. Dado que un gato mediano pesa alrededor de los 3 kilos con una longitud de 60 cm., su cerebro es 1/12 de su largura y l/nO de su masa, es decir un 0,9 % de la masa total del animal, mientras que en los humanos el cerebro representa un 2%. Otra curiosidad es que la superficie del cerebro del gato, la corteza, equivale a 83 cm-, comparada con la del hombre que alcanza los 2500 cm2• No obstante estas diferencias Significativas, los científicos de la Tufts University School of Veterinary Medicine han descubierto que la estructura cerebral de los gatos es muy parecida a la del hombre: poseen los mismos lóbulos en la corteza (donde reside la “inteligencia”) y además funcionan de manera parecida y emplean idénticos neurotransmisores en la transmisión de datos. 
Así pues, queda probado que los gatos aprenden por ensayo-error e imitación, pero también por observación, como hacen los bebés humanos. 
Un estudio demostró que la memoria visual de los gatos y las habilidades correspondientes son comparables con las de los monos, mientras que la memoria de trabaja a corto plazo es superior en los perros en lapsos de tiempo aproximado a un minuto. Esto explicaría por qué los canes logran parecer más 
inteligentes que los gatos, ya que pueden realizar actuaciones más satisfactorias desde el ángulo de las 
expectativas humanas. 
Unas habilidades para tener en cuenta:Pese a la falta de un test medible que defina la inteligencia en los gatos, sus habilidades pueden ser observadas y en cierta manera medidas, como, por ejemplo las siguientes: inventar y utilizar herramientas; apertura de puertas y ventanas; recuperación de objetos desde sitios de difícil acceso; empleo del WC; jugar a recuperar y devolver objetos, comunicar; adiestramiento y aprendizaje de trucos
Inventar y utilizar herramientas: hay al menos un caso científicamente documentado de un gato que logró adaptar un objeto para añadir agua a sus croquetas secas. Este invento fue realizado por el animal sin previo adiestramiento por parte de las personas. 
Apertura de puertas y ventanas:los gatos acostumbrados a salir, cuando desean regresar, suelen ingeniárselas para abrir puertas y ventanas. Pueden aprender diferentes caminos de acceso y salida, como por ejemplo seleccionar una ventana más fácil de abrir mientras que para el regreso pueden descubrir que la acción es más fácil por otra ruta. También es común su habilidad en abrir armarios y contenedores de comida. Las patas de un gato no son tan efectivas como las manos humanas en lo que a manipulación de objetos se refiere, pero muchos sujetos han demostrado aprender a bajar manetas y hacer palancas para abrir puertas y otros muebles, incluso pese a la dificultad que tienen para agarrar debida a la falta de un dedo pulgar opuesto. 
Recuperación de objetos desde sitios de difícil acceso: todos sabemos cuán determinado pueda ser un gato a la hora de recuperar objetos que se han ido a meter en sitios de difícil alcance, como una pelota debajo del sofá. Esta determinación le viene al gato del hecho de confiar en sus capacidades de éxito, por lo que el animal intentará usar sus patas de varios modos, cambiando de pata, posición y otros elementos, precisamente como haría un humano. Este acercamiento por ensayo- error fue comprobado en laboratorio usando “las cajas de puzzle” por el investigador Thorndike, en las que el gato debe aprender a usar una serie de palancas para poder lograr salir de la caja: antes de memorizar la secuencia, los animales evidenciaron seleccionar el proceso mediante una serie de tentativas por ensayo-error. Asimismo usaban su memoria para no repetir los errores ya cometidos y descartar las soluciones inviables cuando tenían que enfrentarse a nuevas situaciones, como por ejemplo, una nueva caja-puzzle. El mismo procedimiento “lógico” es empleado para alcanzar la comida. Por ejemplo, una vez logrado el acceso a la comida, los gatos muestran saber aprender cómo abrir el envoltorio abriéndolo por el sentido correcto o removiendo previamente un clip de cierre. 
Empleo del wc: debido a su particular sentido del olfato, los gatos prefieren orinar y defecar fuera y, en este caso, raramente repiten en el mismo sitio, a diferencia de los perros que lo usan también como lugar de marcaje. Los gatitos reciben instrucción de la madre en escarbar y cubrir sus deyecciones y una vez aprendido dónde se halla su bandeja, seguirán utilizándola para siempre. Pese a esta particularidad común a todos los gatos, sorprende de vez en cuando saber que existen gatos capaces de utilizar el WC. Aunque esto sorprenda, no es cosa excepcionalmente rara. Se ha demostrado que los gatos pueden aprender a usar el inodoro tanto a través de un adiestramiento paciente, como de manera espontánea, observando a sus dueños. En cuanto al adiestramiento no es tarea sencilla porque a pesar de exigir paciencia y tacto por parte del humano, depende mucho en la disponibilidad del animal, no de su capacidad para aprender. Es bien sabido que una manera para lograr chascos seguros con los gatos es mediante la insistencia y la fuerza. 
Jugar a recuperar y devolver objetos: algunos gatos pueden ser entrenados en este juego típicamente canino. El éxito depende en gran parte del humor del gato. Razas como la siamesa o la bengalí son conocidas por su tendencia a llevar objetos en la boca de manera natural, por lo que se adiestran fácilmente en el juego de recuperar y traer objetos. Otras, como el Main Coon o el Ángora Turco son famosos por su afinidad con los perros en este juego. Es posible lograr que el gato permanezca sentado hasta que el objeto haya sido lanzado. A ese punto el sentido de la vista actúa y, en tanto que haya incluso una remota posibilidad de detectar visual mente el objeto lanzado, el gato lo hallará. Una vez recuperado el objeto el animal lo retornará ya sea espontáneamente o tras lIamarle, dejándolo normalmente al alcance del dueño. Esto, junto con la tendencia gatuna de atrapar objetos voladores, deriva del instinto de caza, que el gato doméstico usa como método de diversión. 
Comunicar: los gatos, como muchos mamíferos, comunican socialmente en varias maneras. Algunos aspectos son sencillos, como el ronroneo para expresar deseo de atención o placer, maullar para obtener comida, pero otros conllevan funciones cerebrales más complejas, como recordar la hora de la comida y poner en acto toda una serie de actuaciones para conseguir la atención del dueño para pedir la comida. 
Aún más compleja es la capacidad de los gatos de organizarse en unidades sociales articuladas cuando el alimento sea abundante o las condiciones para conseguirlo estén presentes. Para el bienestar de los gatos es importante comprender que estos animales no son “solitarios por naturaleza”. Aunque no socialicen a la manera de los perros, ya que no cazan en manada ni son sensibles a los halagos y los castigos de la misma manera, son capaces de estrechar fuertes vínculos con otros animales, incluso el hombre, mostrando un apego al hogar y a la rutina aún más fuerte que los perros o hasta sus amos. De todos modos cabe hacer un distingo en lo que se refiere a la cohabitación de gatos en el mismo hoqar; argumento que ya tratamos y que puede resultar en problemas de gran envergadura.
(Orhi, el hijo de Balú y Linsha aprendiendo mediante la observación)
Inteligencia y razas. 
Es bastante común relacionar la inteligencia del gato con ciertas razas. Esta manera de pensar es común entre propietarios pero también veterinarios y otros profesionales, pero las cosas nos son exactamente así, puesto que ello tiende a ser subjetivo. El criador Norman Auspitz afirma que “como regla general la gente suele creer que cuanto más activa es una raza, más inteligente sean sus miembros”. Pero no existe ninguna medida certificada acerca de la inteligencia gatuna y la mencionada regla no es sino una tendencia a antropomorfizar. “Hasta que poseamos una definición creíble de inteligencia gatuna y una manera de medirla, todo comentario en este tema es, a lo mejor, una especulación” concluye el criador. 
(fuente: revista perros y compañia)
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Categorías:Uncategorized
  1. leticia
    07/06/2014 en 18:08

    yo quiero enseñar a mi gata a estimularla pero mas a enseñarle a escalar

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